Atención: ¡lluvia!
Hoy voy a dar lo que a mi entender son unos consejos útiles para la conducción en condiciones de lluvia. A todos nos ha sorprendido más de una vez alguna tormenta que nos ha fastidiado algún viaje, pero lejos de ser un estorbo para la conducción, la lluvia no debería ser más que otra forma de disfrutar conduciendo.
Ante todo, el primero consejo que voy a dar y que es el general siempre que hablamos de conducir, es trivial: extremar la precaución. Cuando nos encontremos con las primeras gotas de lluvia sobre la calzada, deberemos moderar la velocidad, más incluso que si estuviera lloviendo y toda la calzada ya mojada, puesto que es en ese momento, cuando comienza a llover, cuando la mezcla de agua y grasa sobre el pavimento hace un cóctel altamente recomendado para hacer patinaje artístico.
El pavimento mojado nos puede dar grandes sustos, por ello, ante todo, debemos mantener una actitud firme al volante, igual que si fuéramos por una zona de rachas de viento, y mantener la calma en todo momento, reduciendo la velocidad hasta que veamos que ésta se adapta a las condiciones de la vía, de la circulación y de nuestro propio vehículo.
No es raro encontrar balsas de agua en las carreteras españolas, las cuales provocan generalmente el famoso fenómeno del aquaplaning. ¿Cómo sé que mi coche hace aquaplaning? Muy sencillo, cuando esto suceda, notarás cómo el coche se desvía de su trayectoria recta, dando la impresión de deslizarse sobre el pavimento. ¿Y cómo actuar? Con calma, estando seguro de ti mismo. Ante todo nunca debes frenar. A lo sumo levantar levemente el pie del acelerador, pero jamás pisar el freno. Tampoco cambies a marchas más cortas, deja la marcha que lleves, que el coche vaya suave. Debes intentar corregir la trayectoria del vehículo con movimientos muy suaves del volante, jamás pegues un volantazo. Si tu velocidad es adecuada, no deberías tener ningún problema para recuperar el control de tu vehículo.
¿Y qué pasa con los adelantamientos? Son un tema delicado. Cuando sobrepasemos a otro vehículo, deberemos esperar en el carril izquierdo bastante más tiempo del habitual hasta volver a meternos al derecho, de forma que no le entorpezcamos la visión. En cualquier caso, si vamos por el carril derecho deberemos pegarnos lo máximo posible a la parte derecha de la calzada, y si adelantamos, nos pegaremos lo máximo posible a la parte izquierda.
También es interesante la circulación en las carreteras de doble sentido. Deberemos mantener una distancia de seguridad superior a la habitual, pues en caso de frenada, el pavimento mojado aumenta la distancia de frenado, ya que el agarre de los neumáticos al suelo es inferior al que tienen sobre pavimento seco. En cualquier caso, circularemos pegados a la parte derecha de nuestro carril todo lo que podamos, de forma que molestemos lo menos posible a los vehículos con los que nos crucemos.
Otra situación que suele provocar bastantes sustos es la de entrar de pronto en una balsa de agua que no hemos visto. ¿Cómo actuar? Sencillamente, no hacer nada especial. Notaremos que el coche se frena al entrar en la zona de agua. No levantaremos el pie del acelerador, ni tocaremos el freno, simplemente mantendremos la dirección firme, salvando de este modo satisfactoriamente la balsa de agua.
Y ahora sólo unos consejos generales aplicables a nuestro vehículo: mantener en perfecto estado las escobillas, no vale la pena ir con unas escobillas viejas, debiéndose cambiar al menos una vez al año, y en todo caso en cuanto veamos que al barrer el cristal no lo hacen perfectamente y dejan restos de agua o suciedad que nos impiden la correcta visión; deberemos mantener también en buenas condiciones nuestros neumáticos, vigilando la presión de los mismos y el dibujo, para curarnos de este modo en salud y evitarnos sustos; y por último, encender las luces de cruce, algo que últimamente mucha gente olvida. Por poco que llueva, deben encenderse, ya que así conseguimos ser vistos por el resto de conductores. Además, si la lluvia es fuerte o se levanta mucha agua al paso de los vehículos, hay que encender las luces antinieblas traseras, para que los vengan por detrás nos vean bien. Esta medida la tomaremos siempre y cuando las condiciones de visión lo exijan, no encendiendo las luces antinieblas cuando éstas molesten a los conductores (en caso de poca lluvia).
Espero que estos consejos sean útiles. Un saludo.